sábado, 30 de julio de 2011

enamorada del chico que me violo // cap 9

Narra Bill.
-¿Qué  dijiste Bill?
-Corre Bill –susurro mi hermano.
-No, no escaparé... David... yo... yo fui quien violo a (Tn).
-¿COMO PUDISTE BILL? –gritó David.
-David, estamos en un hospital –intentó tranquilizarlo mi hermano.
-Me importa una mierd*a el hospital, este desgraciado le malogro la vida a mi hija.
Iba a golpearme, estoy seguro, pero el doctor salió
-Los familiares de (Tn) Jost.
-soy su padre.
-la señorita esta fuera de peligro, todo fue un éxito.
-¿Puedo verla? –preguntó.
-Me dijo que quería ver a Bill.
-El entrará luego.
-Está bien –Se retiró.
Mire a David esperanzado.
-No entrarás.
-Pero…
-Ella te ama, y se que la decisión que acabo de tomar le dolerá, pero le dolerá más cuando se entere de… que tu le arruinaste la vida, no solo eso, también te tendrá asco, así que creo que esto también te conviene.
-¿De qué hablas? –me estaba confundiendo.
-Quiero que (Tn) piense que ya no estas interesado en ella, aléjate, consigue otra chica y se feliz.
-¿Quieres que piense que ya no la amo?
-Si
-No lo aré. Eso la dañara más.
-¿Seguro?, te digo que solo así podrás verla, en caso contrario, no descansaré hasta verte en una prisión.
-pero me odiara…
-Créeme que te estoy haciendo un favor.
-Está bien, mi única condición es que seguiré en el grupo –finalicé aguantando el llanto.
-Trato hecho, Tom escuchaste todo verdad.
-Si
-No lo comentes.
-Ok.
-Ahora ve a casa, no la verás.
-Si David.
Salí hasta la puerta y no pude evitar llorar, nunca más podre estar con ella, yo se que me odiara, pero es un sacrificio que are, David tiene razón, si se entera de que yo la viole le dolerá más.
Entre a mi casa llorando, y no tuve fuerzas más que para sentarme en el piso apenas cerré la puerta.
-¿Po que llolas? –me preguntó una vocecita.
Lo mire, era mi hijo, no pude evitar sonreír, hasta ahora no lo había visto despierto.
-No lloro –respondí secándome las lágrimas
-umh…
-¿Sabes quien soy?
-No
-Soy tu papá
-¿Eles Bill?
-Si
-¡Papi! –me abrazó- quelia conocelte, mami me dijo que vendliamos pol ti, pelo no le cleia.
-¿Dónde esta ahora?
No respondió, solo me jalo a la cocina.
-Veo que ya hablaron
-Si –respondí
-me parece bien, Bill saldré a hacer compras, puedes quedarte con él.
-claro.
A pesar de todos los problemas, esa tarde la pase bien con mi hijo, era curioso, divertido y me hacia reír un montón. La experiencia de ser padre era hermosa.
-¿Bill? –oí a mi hermano, después de cerrar la puerta principal.
Entro y se quedo observando como bobo la escena: yo y mi hijo jugando en la cocina.
-¿quién es él? –preguntó mi hijo.
-Soy Tom –respondió ganándome mi hermano.
-¡Tío! –Gritó mi niño- mami también me hablo de ti.
-Espero que cosas buenas –añadió Tom, sentándose junto a nosotros- al parecer tu humor cambio un poco –me dijo mirándome.
-Es mi hijo –fue lo único que pude decir.
Rato después, como era de esperarse, Billsito se quedó dormido.
Y con eso termino mi alegría, fui a mi habitación y en lo único que pensaba era en ella… en mi (Tn)

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